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«Confirmar la compra», el reto de las marcas en el canal online

Los compradores electrónicos locales se multiplicaron por siete en la última década y son más exigentes; una experiencia de primer nivel requiere invertir entre US$ 50.000 y US$ 100.000



¿Será como en la foto? ¿Llegará en el horario establecido? ¿Me cobrarán bien en la tarjeta? Esas son solo algunas dudas que surgen antes y después de hacer clic en una compra online. «A diferencia del comercio offline, donde las incógnitas se disipan al adquirir el producto, en el electrónico recién comienzan allí», apuntó Marcelo Montado, presidente de la Cámara de la Economía Digital del Uruguay (CEDU).

De acuerdo al último Perfil del Internauta Uruguayo de noviembre de 2015, de Grupo Radar, un 62% de los usuarios de Internet ha comprado alguna vez en forma online en sitios locales como internacionales y pagó facturas por e-banking. El crecimiento fue constante y, en la última década, el número de compradores se multiplicó casi por siete, de 170.000 a 1.200.000. Así, el mercado de e-commerce llegó a 900.000 transacciones mensuales que sumaron US$ 72 millones, según reveló el estudio.

De principio a fin
El desafío de una experiencia gratificante comienza antes que la compra. Se remonta al momento en que la marca busca captar la atención del usuario. Por ello, subirse al mundo online no es tarea sencilla. «En Uruguay es necesario profesionalizarse. Algunas veces el comerciante piensa que es algo tecnológico, pero va más allá: es estrategia y comunicación; la tecnología da soporte a las dos primeras», alertó Montado. «No está la habilidad del face to face, donde me adapto y ofrezco lo que quiere al cliente. El usuario está solo y hay que evitarle procesos de dudas con información clara y herramientas como guías sobre cómo medir un talle», añadió.

Mario Colla, CEO de TiendaMia, coincide. «No es solo poner una página web; sumarse al e-commerce implica una inversión parecida a la de un local físico. Y eso, si es una gran empresa, está entre US$ 50.000 y US$ 100.000, porque implica conectar con el inventario, la contabilidad, los medios de pago, la comunicación, la logística...», afirmó.

Fuente:elpais.com.uy