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Cambio de hábitos de consumo: de las galerías a internet

Cómo los uruguayos modificaron sus formas de hacer compras en las últimas décadas



A principios de la década de 1990 los celulares eran unos armatostes extraños, caros y escasos. Imaginar que, algunos años más tarde, con una versión (bastante) más potente de esos aparatos se podría hacer una transferencia bancaria, comprar un pasaje de avión o pedir algo para almorzar parecía salido de una historia de ciencia ficción. Igual, los hábitos de consumo de los uruguayos iban a tener que experimentar otros cambios antes de llegar a esa etapa.

Entre las noticias que aparecían en la primera plana del martes 31 de mayo de 1994 estaba la apertura del shopping Portones de Carrasco, una obra de US$ 23 millones que contaría con 140 locales. Era el primer centro comercial de este tipo que se inauguraba en Uruguay en ese año, pero no el último: en julio seguiría sus pasos Punta Carretas Shopping, y en noviembre, Tres Cruces.

Estos nuevos jugadores asestaron el golpe de gracia a algunas de las galerías del Centro, que hasta ese momento habían sido el paseo de compras por excelencia para los montevideanos, y los hizo familiarizarse con una forma nueva de concebir estos lugares.

Con el avance de internet y, más acá en el tiempo, la popularización de los teléfonos inteligentes, los comercios tradicionales empezaron a luchar para adaptar su propuesta a un escenario cada vez más desafiante, mientras que nuevas plataformas en los rubros más variados surgían, impulsadas por las posibilidades que daba el universo web.

De a poco, entonces, el concepto de comercio electrónico (o e-Commerce, como se lo conoce en inglés) fue ganando terreno. Comprar ya no era sinónimo de desplazarse hasta una tienda de ladrillo, sino que, de manera remota, comenzó a ser posible obtener una prenda de ropa, un mueble o la cena para esa noche.

Los números son elocuentes: el 62 % de los usuarios de internet realizó alguna vez una compra online, porcentaje que crece de manera ininterrumpida desde hace 10 años, según señala la edición 2015 del Perfil del Internauta Uruguayo, de la consultora Radar. Según este relevamiento, 1,2 millones de uruguayos habían tenido alguna experiencia de compra web. Por mes, en tanto, se realizaban unas 900 mil transacciones de este tipo, que movían alrededor de US$ 72 millones.

En la región, uno de los tempranos niños mimados de la explosión digital fue Mercado Libre. A nivel local, uno de los casos más exitosos de emprendimientos online es PedidosYa, una web para ordenar comida sin tener que pasar por el imán en la heladera y el teléfono.

Internet también transformó la manera en la que se sacian otros apetitos: cómo se consumen los contenidos televisivos (Netflix), se viaja de un lugar a otro (Easy Taxi o Uber), se elije dónde quedarse a dormir en una ciudad (Airbnb) o se escucha música (Spotify).

Fuente:
Extractado de El Observador
Mayte De León
Noviembre 7, 2016